El engaño de los Crystal Defenders
Personalmente tengo una imagen algo negativa de SquareEnix. Entiéndanme, por favor, los RPG me aburren (salvo ♥MOTHER3♥) y el resto de lo que hacen no merece mucho la pena (están más encasillados que los riff de Santana). Pero, en fin, tampoco les tenía manía… hasta ahora. Comencemos por el principio.
En VicioJuegos creyeron que era buena idea enviarme el Final Fantasy Crystal Defenders R1 de Wiiware para que lo analizase. El juego no está mal, un tower defense normalito, sin mucho cariño detrás de él pero muy entretenido y adictivo. El problema es que después de la duodécima fase no hay nada más. Nada de nada. Un juego que cuesta 4 duros crearlo le han metido 12 fases, los muy míseros.
Eso ya de por sí era motivo para sentirse algo engañado (y eso que no he tenido que pagar por él), pero lo peor fue cuando me informé sobre el juego (qué puedo decir, soy un profesional) y descubrí que hay una versión iPhone/iPod Touch que vale 6€ y tiene 360 niveles.
Trescientos sesenta. Treinta veces más niveles.
La pregunta es evidente: ¿como pueden ser tan cutres en SquareEnix? Por supuesto, ahora han lazando un tal Final Fantasy Crystal Defenders R2 con, atención, otros 12 nivelazos. Wow. Así hasta llegar al R30, supongo, y no hago cuentas de cuanto sería el total a 8€ el juego porque me cabreo.
Curiosamente, este post me recuerda que debo hablar de la nerd rage algún día.
Scribblenauts en un par de parrafos
Había jugado a todos los grandes títulos del E3: shows privados del God of War III, Heavy Rain, Alan Wake, etc. A las 4 del jueves estaba yo rondando por los pabellones, preguntándome que más me quedaría por ver. Observé entonces una pequeñísima cabina para Scribblenauts en la sección de Warner Bros. Interactive Entertaiment. Quiero decir, ¿quien iria a esa cabina? Pero recordé haber leído sobre él en NeoGAF, así que decidí ir a echarle un vistazo.
¿El mejor juego del E3? Sin ninguna puta duda. Cualquier que diga otra cosa es que no ha jugado a Scribblenauts. ¿El mejor juego de la historia? Jesúcristo, no sé, quizá. Es un juego que desafía tu IMAGINACIÓN. Ningún otro juego ha hecho eso antes.
En serio, escuchad. Estaba en los primeros niveles, donde todavía no tenía ni idea de lo ridículamente profunda que es la base de datos del juego. Estaba invocando cosas como escaleras, vasos de agua, pistolas de rayos laser y cosas así. Entonces llegué a un nivel con robots zombies, y estos robots zombies no hacían más que matarme una y otra vez. La pistola de rayos no funcionaban, la antorcha no funcionaba, el hacha no funcionaba. Frustrado, escribí “Máquina del tiempo”. Y apareció una. ¿Qué cojones…? Una sonrisa se dibujó en mi cara. Me metí dentro, y se me daba la opción de viajar tanto al presente como al futuro. Elegí el pasado, y cuando salí de la máquina estaba rodeado de jodidos dinosaurios caminando. Pinché sobre uno y me di cuenta de que podía CABALGAR SOBRE ELLOS. Así que me monté encima de un jodido dinosaurio, viajé de nuevo al presente y mandé a tomar por culo a todos esos cabrones de los robots zombies. ¿Has leído bien esa frase?, ¿de verdad lo has hecho? VIAJÉ AL PUTO PASADO, MONTÉ EN UN DINOSAURIO Y LO USE PARA MATAR A UNOS ROBOTS ZOMBIES HIJOSDEPUTA. Este juego es increíble. Imposible. No hay nada que no puedas hacer.
Me cago en la puta.
Este descojonante relato, junto con otros del mismo hilo en NeoGAF, me han abierto los ojos para con Scribblenauts. Conocía su existencia, y lo tenía como un juego muy prometedor, pero no imaginaba que los desarrolladores fueran a ser tan, tan ambiciosos. Quiero decir, cualquier cosa que escribes en el juego simplemente aparece (siempre que no tenga copyright o sea obscena). Cualquier cosa, en serio: he visto a Cthulhu en el juego. ¡Cthulhu, por el amor de Dios!
Y lo que es mejor, esas cosas se relacionan entre sí como lo harían en la vida real. Por ejemplo, ¿un vampiro? crea un ajo y huirá; o mejor aun, crea un cazavampiros y lo matará. ¿Unos globos? sujetalos a algo y, si es ligero, lo levantará; si además le pones un ventilador al lado saldrá volando. Así hasta más de diez mil palabras.
Saldrá a finales de año y se ha convertido automáticamente en mi juego más esperado. Para sabér más podéis ver los trailers o leer el hilo de NeoGAF.
[post de NeoGAF vía VidaExtra]
Actualización
El post original (traducido arriba) ha tenido tal repercusión que los chicos de 5th Cell, los creadores del juego, han creado este artwork tamaño fondo de escritorio:
A veces este mundillo mola.
Formato cuadrado
Por culpa de cucutrash llevo un tiempo procesando muchas de las fotos que hago en formato cuadrado, y la verdad es que quedan geniales. Quizá no sirva para todas las fotos, pero en algunas el resultado final mejora una barbaridad.
Es, desde luego, mucho mejor que el aburrido formato 4:3 de las cámaras compactas, y casi a la altura del precioso 3:2 que disparan las reflex. No es tan mágico (ni tan caro) como disparar con una Hasselblad, pero el resultado es similar (o eso me gusta pensar).
Pensabáis nadie le daba importancia a estas cosas, ¿no?
Incluso estoy pensando en hacer un libro cuando tenga las suficientes fotos. Cuadrado, claro :)
Análisis Trivial Pursuit
¿Quién no conoce el Trivial Pursuit? Sí, hombre, el culpable de frases como “es que te tocan las más fáciles”, “¡no, por Dios, Geografía no!” o, mi favorita, “no es válida porque te ha faltado el segundo apellido”. Sí, ese mismo juego de mesa capaz de despertar sonoros bostezos cuando alguien propone la partida pero que, minutos más tarde, es capaz de generar la más acalorada de las discusiones. Y es que, amigos míos, un quesito puede llegar a ser un tema muy serio.
Leer el resto del análisis en VicioJuegos.
PS: Siento la falta de posts de las ultimas semanas, pero ha sido un época con muchos jaleos. Veremos si la cosa mejora de cara al verano.
La caida de Nintendo con N64
En EDGE han escrito un par de artículos sobre la Nintendo de hace 13 años, cuando se encontraba en una posición privilegiada, Yamauchi dominaba con mano de hierro y en su imperio de fanboys nunca se ocultaba el sol. Cualquiera con un poco de edad recordará perfectamente los acontecimientos, pero nunca viene mal recordarlo y dejar caer alguna lagrimita de nostalgia en el camino.
En esa, su época más gloriosa, Nintendo inició una política a los Zidanes y Pavones para preparar el lanzamiento de la Nintendo 64. Esa política venía a decir que solo lo mejorcito de los estudios de fuera saldría en la consola y que del resto ya se encargaría Nintendo. Pensaron “¿quien quiere estanterías repletas de franquicias de mala calidad cuando pueden disfrutar Super Mario 64 hasta que salga un juego nuevo dentro de 3 meses?”.
Pero claro, si tenemos en cuenta que el “Dream Team” de estudios estaba formado por compañías como Acclaim, Midway, Virgin o Angel Studios, no era difícil pronosticar que practicamente Nintendo y Rare serían la únicas que sustentarían a la consola y a sus pacientes dueños.
Ironicamente, las consolas actuales de Nintendo son las que reciben más moralla. Es entrar en una tienda de videojuegos y hay que hacer una esfuerzo terrible para encontrar juegos que realmente merecen la pena. Es lo que hay: si dejas pasar a unos pocos te aseguras recibir calidad (o no, como ocurrió en la mayoría de las joyas del “Dream Team”), y si dejas pasar a todos montas el catálogo actual de la DS o la AppStore, por mostrar ejemplos gráficos.
En todo caso, y a pesar de la baja frecuencia en la salida de titulos y de la encorsetada variedad de su catálogo, lo cierto es que Nintendo 64 ha ido ganando un aura brillante con el paso de tiempo. Sus insuperables juegos multijugador —muchos de ellos con la frescura intacta a pesar de los años— y el irrepetible estado de forma de Nintendo y Rare de aquella época tienen la culpa. Un entierro de lujo para el cartucho en las consolas de sobremesa.
[via PhantomLeap]
Ninjatown

Si hay un género de videojuegos que es el máximo enemigo de la productividad, ese es el de los Tower Defense. Ya sabéis, oleadas de enemigos por un lado, tu colocando defensas frenéticamente por otro, consigues dinero para mejorarlas, “una más y lo dejo“, “¿como ha podido pasar la tarde tan rápido?”, etc. La sencillez de su planteamiento ha hecho que triunfen como juegos flash, y más de un trabajador ha perdido su puesto de trabajo por culpa de ellos.
Ninjatown es uno de esos (peligrosos) juegos, pero esta vez para NintendoDS, con lo que dejar las cosas para más tarde ya está a tu alcance en cualquier lugar.
Aquí tus defensas serán unos simpáticos Ninjas (ver imagen superior), y tus enemigos los despreciables discipulos del Sr. Demonio, un ente malvado que pretende hacerse con el secreto mejor guardado de los Ninjas: las galletitas con forma de shuriken. Sí, en serio.
El planteamiento es muy sencillo. Las pantallas tienen caminos, y a los lados de estos hay zonas donde construir cabañas Ninja. Los demonios irán de un lado a otro del camino, y si pasan cerca de la cabaña de un Ninja estos darán buena cuenta de ellos. Si los demonios llegan al final del camino, se nos reducirá la vida hasta eliminarnos.
Al principio apenas hay un tipo de ninja, un tipo de enemigo y un único camino donde liarse a golpes; como os podéis imaginar, acabamos utilizando muchos tipos de ninjas mientras una no menor variedad de enemigos pasa por un buen puñado de caminos simultaneamente, amen de bonificadores, poderes especiales y modificadores de edificios. Se lía gorda, vaya, pero con una curva de dificultad perfecta: desde lo más sencillo hasta que tengamos que reiniciar el nivel continuamente porque un demonio ha sobrepasado nuestras defensas (esas que creíamos infranqueables).
Como todo juego de estrategia que se precie, te lo pasas bien solo con estar al mando de la tropa. Construyes cuatro cabañas, subes un par de niveles y te crees el amo del mundo, como cuando mandabas a tu tropas de Pikmins a una muerte segura. Y como buen Tower Defense, más te vale no tener nada importante que hacer cuando te pongas a jugar.
Parte de la diversión es culpa del despiporre que se vive en el juego. Dialogos absurdos y surrealistas entre Ninjas, demonios ejecutivos hasta el culo de cafeina, un alcalde ninja obsesionado por organizar desfiles, el ninja consultor dando detalles técnicos antes de los combates… un auténtico cachondeo. Una historia que no tendría porque tener importancia (¿quien quiere historia en un Tower Defense?) y acaba siendo de lo mejorcito del título.
¿Lo malo? Que no se hayan dignado a crear un modo “Supervivencia” con un ranking online. Ninjatown solo tiene dos miseros modos de juego: Historia y Multijugador. Y fin. Caput. Se acabó. A otra cosa mariposa. Ese modo “Supervivencia” con oleadas infinitas de enemigos habría dado mucho, mucho juego. Una pena.
De todas formas es un imprescindible de NintendoDS, y más a los precios que se ven.
Cuando la ficción se incrusta en la realidad
Sabéis que no soy muy de poner videos, pero este me ha superado por completo.
Os surgiran varias dudas al ver el video; ¿por qué contratan a niñas de preescolar para la animación?, ¿lo saben los padres?, ¿lo del público son adultos?, ¿a cuento de que viene este video?. Las tres primeras preguntas también me inquietan a mí, pero puedo responder a la cuarta: es una recreación perfecta de un minijuego de Rhythm Tengoku Gold llevada, espontáneamente por el público, durante un concierto en Japón.
Al parecer esta canción es relativamente popular allí; no les culpo, yo estuve intoxicado con “¡kaaaaamone!” varias semanas después de terminar el juego. Ahora volveré a tararearla a todas horas.
[via TinyCartridge]
De la agresividad en los juegos
Me hace gracia cuando dicen que los juegos violentos llevan irremediablemente a comportamientos agresivos en los jugadores, porque es evidente que la persona que pronuncia tales palabras jamás en su vida ha jugado a uno de esos juegos. Sino, sabría de sobra que de acribillar personas y machacar cabezas uno acaba literalmente fundido de tanto secretar adrenalina. Déja a una persona jugar al Quake 3 un rato, y unos cuantos Impressive y Excellent más tarde será tan agresivo como un gatito.
No, los juegos que te llevan a un estado de Ira son los menos sospechosos a ojos del no aficionado. Ese de mecánica sencilla, jugabilidad adictiva, apariencia tranquila… esos son los peores. En esos juegos acumulas tensión, pero no siempre eres capaz de liberarla correctamente. ¿Ejemplos? La saga Pro Evolution Soccer genera ella sola más violencia que todos los shooter del mundo; los simuladores de conducción son unos revientamandos en potencia (como ahora descubren algunos señores con bata); el adorable Adventures Of Lolo es tan desquiciante como dialogar con un paranóico; etcétera, etcétera.
Mi último caso ha sido con el Big Bang Mini, que es sin duda un juego fantástico que recomiendo a todo el mundo, pero que no quita que me haya hecho querer tirar la consola por la ventana, entre otras cosas peores (no podía quitarme está imagen de la cabeza). Cualquiera diría que es un juego adorable con un apartado artístico exquisito, pero los juegos, como casi todo en esta vida, muchas veces engañan con su apariencia.
Así que señores demonizadores, infórmense, jueguen, disfruten y liberen adrenalina. Lo necesitan.






























