Sí, niños y niñas, ya me he leido el primero de los treinta libros que me propuse leer durante este año. Haruki Murakami nos cuenta la historia de un hombre japonés que acaba de aterrizar en el aeropuerto de Hamburgo y escucha por casualidad Norwegian Wood, de los Beatles. Esta canción le hace rememorar su complicada adolescencia, cuando llegaba a Tokio por primera vez para entrar en la universidad y dedica todo el libro a narrarnos sus experiencias con el sexo, la muerte, el amor o la locura.

(Ahora es cuando hablo de qué me ha parecido el libro, aunque todos sabemos que no es lo mío…)

El tono trágico está presente durante toda la novela, desde bien temprano de hecho, necesario para comprender como afecta el dolor al complicado cambio de la adolescencia a la madurez adulta que adquiere el protagonista a lo largo de la historia. El libro es extremadamente ameno, amen de engancha. Cabe destacar las menciones del protagonista a la música que escucha o los libros que lee, al igual que las minuciosas descripciones de los lugares y habitantes de Tokio. Todo esto ayuda a dar vida a un relato que emociona por todas las sensaciones que llega a transmitir.

En definitiva, una lectura muy recomendable. Ojalá y todos sean como este.