Hace aproximadamente un año os hablé del Go, un juego milenario de origen oriental por el que sentí una gran curiosidad por culpa de una magnífica serie de anime: Hikaru no Go. Ayer, por azares del destino, me regalaron un tablero de Go:

Tiene sus cajoncitos para guardar las piedras negras y las blancas, amen de unas instrucciones explicativas a las que tendré que pegarles un buen repaso, porque mucho ver la serie pero hay cosas que todavia no comprendo ;) Por cierto, me hubieran gustado más los tarritos que llevaban en la serie para guardar las piedras, pero eso tiene fácil solución… kukuku…

Y por si pensáis que no puede haber algo mas freak, echadle un vistazo a Hikarunix: una distribución Linux dedicada al estudio y práctica de este simpático juego.

Ahora a ver si engaño a alguién para jugar, ¡que necesito a mi Akira Touya particular!

(la cama, ese gran lugar donde puedes sacar fotos a tus ultimas adquisiciones)