¿Recordáis el Templo del Agua en el Ocarina Of Time? Rebuscada, complicada… un quebradero de cabeza, un dolor de muelas, una patada en la boca, zumo de naranja después de cepillarte los dientes… pues eso. Muchas velas negras se encendieron para que los diseñadores de semejante mazmorra no volvieran a ver la luz del sol.

Con todo, al final te la pasabas y la adorabas como prueba de lo machote que eras. Ya lo he dicho alguna vez, pero eso de hacerte sentir bien es lo mejor que puede ofrecer un juego, algo inalcanzable para otros subproductos* como los libros y el cine. Al final es todo una mera ilusión y sigues siendo tan patán como antes, claro… pero las sensaciones no se olvidan.

A lo que ibamos. Esa mazmora, como otras muchas del Ocarina, funcionaba como un enorme rompecabezas donde cada habitación era una pieza. Daba la sensación de estar dentro de un enorme sistema que funcionaba como un reloj suizo. Nada más entrar te quedabas con la boca abierto pensando en lo mucho que tendrías que sudar para explorarla a fondo.

En Twilight Princess no hay (o no he visto todavía, a falta de una o dos para acabarlo) una mazmorra que sea de ese estilo. Aquí, en vez de convertir las habitaciones en piezas del puzzle, estas son en si mismas puzzles que deben ser resueltos para poder avanzar por la mazmorra.

No hay exploración ninguna, vas avanzando de habitación en habitación y listos. Si te quedas atascado no tienes que recorrerte media mazmorra buscando la solución, tan solo debes prestar más atención a la última sala visitada (probadlo, funciona).

Claro, que así el juego es más accesible para todos los nuevos clientes jugadores que han empezado con el WiiSports en esto de los videojuegos. Que sí, que me alegro por ellos y por la industria, ¿pero era necesario facilitar tanto el Zelda? Igual me estoy haciendo viejo, pero como la cosa no cambie en las dos ultimas mazmorras (que no creo) este Zelda me va a dejar un regusto amargo a pesar ser un gran juego. En fin, veremos.

*Na, está solo puesto para picar