Quien manda… y quien no
Por un lado, se negaron a eso [mantener la calificación Teen por salir sangre], pero por otro nos lo calificaban para adolescentes pese a poder usar fuego para prender a cinco o seis mil personas en llamas. Se queman, corren y gritan, pero por supuesto ése no es un problema ya que ahora no hay sangre.
Julian Eggebrecht, de Factor5, sobre Lair
Interesantes reflexiones que se ha marcado el amigo Julian durante una conferencia de la GCDC para criticar la visión que tiene la sociedad de los videojuegos, a los que él mismo considera una expresión más de arte.
Julian comentaba la imposibilidad que tienen los desarrolladores de tocar temas sexuales, violentos o satíricos en los videojuegos, y de paso animaba a todos los desarrolladores a que enseñen tetas y sangre en todo lo que hagan (¡alegría!). Claro que no lo dijo tan literalmente (aunque poco le faltó).
Pero después él mismo decía que Sony les exigió que Lair fuera calificado como producto para adolescentes (Teen), con lo que tuvieron que modificar el juego para que no saliera ni una gota de sangre (asi son los criterios de la ESRB)
A mi me parece una pena que el hombre ande pidiendo libertad creativa en los videojuegos cuando él mismo es un caso de censura por parte de la editora (en este caso Sony). Pero la verdad es que por mucha independencia que quieran los desarrolladores, al final quien paga, y dirige, manda.
Y sino que se se lo pregunten al Manhunt 2.
Por estos días...
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Comentarios (4)
Si es el pan nuestro de cada dia…
Aun recuerdo pitotes similares que se montaron hace años, con el Carmaggedon (en coche atropellando a gente) Max Payne o GTA.
Vivimos en un mundo de hipocresia…
Muy buena entrada.
Es increible el poder que tienen Nintendo, Sony o Microsoft sobre lo que se publica en sus consolas, control que nos confirmaron los chicos de EA en su cena, controlan hasta la portada… increible el nível de sumisión en el que se vive en esta industria.
Es una pena, pero es que hacer un videojuego no es como escribir un libro o incluso grabar una película, necesitas dinero y mucho trabajo para poder expresar lo que quieres, y eso solo se consigue con sumisión… asi que al final es la pescadilla que se muerde la cola.
Solo hay ciertos genios a los que seguro no se les prohibe nada (Kojima es un ejemplo claro)












