Impresiones de la GP2X (Parte I)
Un poco de historia
Érase una vez una empresa surcoreana que decidió meterse de lleno en el complicado territorio de las consolas portátiles. Su nombre era GamePark y su apuesta la GP32, una consola con una filosofía totalmente contraría a la que ofrecían, y ofrecen, Gameboy, PSP o NintendoDS.
Y es que, al contrario que estas, la portátil de GamePark estaba orientada al Software Libre. Así que pese a no contar con una gran cantidad de juegos comerciales, GP32 consiguió ganarse el corazoncito de miles de programadores y jugadores (sí, también tenemos de eso). Los primeros porque podían crear multitud de aplicaciones de forma libre para la consola, y los segundos porque la mayoria de esas aplicaciones eran emuladores, ese sueño humedo de todo jugón.
Para una empresa, ganarse el corazoncito de la gente significa llevarse también su dinero, así que Gamepark se encontró de repente con un relativo éxito gracias a su GP32 y la scene creada alrededor de ella, y embriagados por él decidieron fabricar una nueva consola portátil que superará a su antecesora.
Pero las empresas surcoreanas no son un terreno fácil, como bien nos enseñó Perdidos, y los directivos de GamePark se enfrentaron en una dura batalla sobre el camino a seguir en la futura portátil. Por un lado estaban aquellos que querían crear una que pudiera competir de tú a tú con PSP y NintendoDS, y por el otro lado estaban los partidarios de la filosofía que tanto éxito les había dado con GP32.
Siguiendo la tradición coreana, la empresa se dividió en dos, cada una con su propio proyecto. Los primeros acabaron en bancarrota, no sin antes mostrar despropósito tras despropósito (ellos lo llamaban XGP), y los segundos, GamePark Holdings (GPH en adelante), lanzaron GP2X en el 2005, una consola que corre orgullosa bajo Linux y libera todas sus herramientas de desarrollo para quien quiera usarlas. Dos años más tarde GPH le hizo un pequeño lavado de cara, añadiéndole el atractivo de la pantalla táctil, y la lanzó al mercado con el nombre de GP2X F-200, la consola que ahora nos ocupa.
el interior es lo que cuenta…
Antes de entrar a valorar sus posibilidades en el plano software, bien merece la pena echar un vistazo la parte externa de la consola, sin duda el punto más reprochable de la portátil.
Los materiales de la GP2X ofrecen un aspecto poco cuidado en ciertas zonas, como si se tratasen de productos de dudosa calidad. Esto es obviamente una apreciación por el aspecto, y solo el tiempo dirá si la calidad del producto es aceptable (que yo espero que así sea, y las experiencias de los usuarios suelen hablar bien), pero si me tengo que guiar por la apariencia, la verdad es que esta es ligeramente decepcionante.
Pero eso está lejos de ser lo peor, porque es sorprendente la cantidad de detalles que parecen diseñados al azar o con prisas (lo que es incomprensible porque, como ya he dicho, es una revisión de la anterior version). Para empezar, la GP2X tiene varios plasticos protectores sobre las conexiones para evitar que estas cojan polvo, muy al estilo de las cámaras digitales. La idea en sí es genial en teoria, pero en teoría funciona hasta el comunismo, como diría Homer, y en la práctica es un pequeño desastre cuando algún que otro trozo de plastico no quiere quedarse encajado en su sitio (y cuando lo consigue no siempre está completamente dentro). No es un defecto como para tirar la consola por la ventana, pero si es un poco molesto al principio… hasta que te acostumbras.
Y siguiendo con los hasta-que-te-acostumbras llegamos al D-Pad de la consola, que viene para sustituir al fallido y criticado joystick de la versión anterior. Las cabezas pensantes de GPH llegaron a la conclusión de que la solución era sustituirlo por un D-Pad, pero como deducir eso les llevó muy poco tiempo, decidieron malgastar el resto del día reinventando algo que ha funcionado toda la vida y, como suele pasar en estos casos, la cagaron miserablemente (eltercero, suministrando lenguaje vulgar desde el 2005):

¡pero si son cuatro malditos botones!
En todo caso no es nada grave (ya sabes: te acostumbras), pero molesta pensar que dedicaran su tiempo a diseñar algo que ya tenía una solución que es mejor y está ampliamente acogida por todos los fabricantes de consolas. Seré un purista, pero no me convence.
Para terminar con la “Lista de cosas por las que fusilaría a los jefes de diseño de GPH”, no podría olvidarme, aunque quisiera, de la cegadora luz con la que la consola nos avisa que está encendida (es decir, todo el tiempo que la estás usando). Como una imagen vale más que mil palabras:
No creo que haga falta decir cual es la luz de la que hablo, pero se puede apreciar mejor en otras fotos comparada con la discreta luz de otras consolas.
Entrando en otras decisiones polémicas, en GPH decidieron optar por pilas como fuente de alimentación de la consola. Personalmente creo que los 90 ya pasaron y usar pilas en un atraso en comodidad y capacidad, pero bien es cierto que abarata considerablemente el coste y es más fácil tener dos pares de pilas que dos baterías, algo que viene muy bien porque la duración de la batería es una lacra importante de la consola (5/6 horas). Además, dada la naturaleza de la consola, que lo mismo la empresa decide dividirse de nuevo y caer en bancarrota o Dios-sepa-que-hagan-estos-surcoreanos, quizá sea mejor no depender de que nadie tenga que suministrarte una batería específica para tu especial y poco común consola.
Como última crítica, pese a que la portátil incluye un lapiz para la pantalla táctil, esta no tiene, inexplicablemente, un compartimento para guardarlo (al estilo NintendoDS). La idea de GPH es que lo llevemos sujeto por una correilla a la consola para que vaya dándose cabezazos con la pantalla hasta que le deje algun recuerdo. Obviamente no es recomendable y lo mejor es llevarlo en el estuche que tengamos. Bien lejos de la pantalla, eso sí.
Por todo esto creo que GPH aun tiene que aprender bastante de las compañías mas veteranas en el sector. No son fallos que deban hacer que alguien descarte la compra de la consola, ni mucho menos, pero sí pequeños incordios que no tendríamos porque soportar si a la consola se le hubieran hecho algunas Pruebas de Stress, algo que dudo que haya ocurrido (y si las han hecho, no deben ser muy exigentes consigo mismos).
Por suerte, GP2X cumple bastante bien en el resto de apartados. Por ejemplo, la pantalla es de una calidad aceptable y su iluminación es bastante decente. No vamos a matar a vampiros con ella, como ocurre con los niveles más altos de la NintendoDS Lite, pero nos sobra para disfrutarla sin ningún problema.
Como almacenamiento se ha elegido las tarjetas SD, esas que todo cristo tiene y que las venden a cuatro duros en cualquier sitio, y por ambos motivos me parece una elección magnífica.
En definitiva, he tenido que acordarme demasiadas veces de las madres de los diseñadores como para estar contento con el acabado de la GP2X, y creo que no estaría mal una tercera revisión. De todas formas, y como ya he dicho, ninguno de los fallos debería hacerte descartar la compra de la consola, pero son tan estúpidos que cada vez que enciendas la consola, al otro lado del mundo, en Corea del Sur, una señora sufrirá un irremediable dolor de oído por tu ira no contenida.
Y desde eltercero apoyamos sin distinción a todas las madres surcoreanas, así que el diseño de la GP2X solo consigue ponernos tristes. Una pena.
and more, much more than this…
Aquí termina la primera parte de mis impresiones con la consola. Para la segunda, y última, prometo dejaros con un mejor sabor de boca porque toca hablar de sus bondades como dispositivo multimedia y emulador de consolas antiguas.
Por estos días...
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Comentarios (5)
Extensas impresiones de la nueva versión de GP2X, la F-200, la consola que corre con Linux…
Primera parte de unas impresiones sobre la portátil surcoreana, su historia y los puntos conflictivos relativos a su diseño….
meneame.net, el 02 Jan 08 at 8:23 pmHace mucho tiempo cuando compre la PSP de importación me plantee comprar la GP2X, estaba recién salida y apenas se sabía nada de ella, así que finalmente compre en Japón la PSP…
No pintaba nada mal, pero la verdad es que es una consola para vivir de emuladores, los pocos juegos que tiene nativos son bastante mmm, bastante mmm, bueno eso… =P
SI te gusta el retro, es genial, para jugar a juegos de la NES etc, pero la verdad es que poco más aporta. Seguro que a ti te encanta, como a mi un Mac de hace 10 años XDDD
Si, los juegos nativos que tiene, aparte de pocos, no son ningún bombazo, está claro que si te la compras es por disfrutar de muchos juegos antiguos (y ese es mi caso :$)
De todas formas, emular la NES es la punta del iceberg de la GP2X =)
Yo tengo la primera edición de la GP2X y la verdad es que sí, es bastante decepcionante en ciertos aspectos. Con lo fácil que sería no tocar lo que funciona y no intentar, como bien apuntas, reinventar la rueda, sería un sistema aceptable. Eso sí, es bastante lenta en casi todos los aspectos y la emulación de algún que otro sistema es bastante deficiente.
La lentitud solo la noto al arrancar, en el resto se comporta bien (salvo cargando algun que otro juego de ciertos sistemas).
Sobre la emulacion, me guardo la opinión para la segunda parte del artículo :D




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