Kid Icarus
Disclaimer: Ya que ha sido uno de los que más me ha ayudado con el reto, me gustaría que este humilde artículo participase en el mega-concurso que Manu ha realizado en su blog.

Después de terminar Kid Icarus cuesta comprender que Nintendo haya despreciado esta saga durante tanto tiempo, negándole secuelas en cualquiera de los muchos sistemas que ha lanzado. Y sin embargo las razones para que vuelva por todo lo alto son muchas: una base argumental atractiva, con referencias mitológicas como para hacer un juego nuevo cada dos años (¿verdad, God of War?), un pequeño ejercito de fans apoyándolo, el gancho de resucitar una saga clásica y, lo que es más importante, un estilo de juego que funcionaría.
Pero, ¿de que trata Kid Icarus? En realidad la historia no tiene nada que ver con el mito de Ícaro, sino que nos habla de Palutena, una de esas chicas que presentarías a tus padres como tu novia: ayuda a los humanos, va repartiendo luz por el mundo, es educada, con buena presencia y encima es la Diosa de la Luz. Un encanto de muchacha, vaya.
Pero no todos los Dioses son como Palutena: hay otros que quizá no tuvieron tanta suerte cuando nacieron, que no dispusieron de la misma formación y educación que ella, y eso les revienta y amarga la existencia eterna. Han tenido una vida tan miserable que dedican su tiempo a molestar a los humanos: unas vacas explotando por aquí, una plaga por allá, un granero ardiendo… cosas de dioses. De entre estos destaca Medusa, que es tan maligna que se le conoce como Diosa de la Oscuridad™.
Un día que Medusa estaba pagando con los seres humanos sus traumas divinos, Palutena se le acercó y le dijo “pero hombre, mujer, déjalos, que no tienen la culpa”. Medusa, rebelde que era, ignoró sus palabras y Palutena, poco acostumbrada a que alguien ignorase a, oh, la Diosa de la Luz™, insistió en sus protestas. Esto fue inútil y Medusa continuó con lo suyo, especialmente concentrada en aumentar el tamaño de la cabeza de algunos humanos al azar.
Ofendida e indignada, Palutena se enfadó de sobremanera e hizo lo que cualquier Dios haría en esa situación: convirtió a Medusa en un monstruo, la desterró al inframundo y le retiró la palabra. Algunos cronistas de la época opinaron que fue una medida desmesurada, mientras que un segundo grupo tachó a los primeros de antipatriotas, tema con el que pasaron los siguientes meses discutiendo acaloradamente.
Entre tanto, Medusa tramaba su venganza en el destierro. Y es que los Dioses Oscuros pueden que no sean los más indicados para trabajar en una guardería, o que sean unos negados para ciertos conceptos como el Amor, Empatía, Amistad y Regalos-en-Navidad, pero hay que reconocer que saben conspirar como nadie.
Amante como era de las estrategias clásicas, la Diosa de la Oscuridad™ decidió usar la ancestral pero efectiva táctica de entrar en la Corte Celestial con un numeroso ejercito de monstruos mitológicos y arrasar con todo. Estos últimos, marginados toda su vida por las clases altas, estaban especialmente motivados al tener que luchar contra todos los pijos de la Corte Celestial, por lo que la batalla fue un paseo militar, Palutena fue capturada y Medusa pasó a regir una especie de comunismo divino en el que el proletariado por fin tenían algo que decir.
Pese a estar captiva, a Palutena todavía le quedaban fuerzas para suministrar, en un último esfuerzo, un arco mágico a uno de sus fieles ángeles, prisionero ahora en el inframundo. Este ángel era Pit, nuestro avatar en el juego, que se veía metido de lleno en una batalla que no era suya, que había ocurrido por unas estúpidas y viejas disputas políticas que a él no le concernían, porque él era un simple soldado que se enroló por ver mundo y poder tener alas. Las historias mitológicas pueden enseñarnos tanto…
Entrando ya de lleno en el juego, el sistema que propone Kid Icarus es una maravillosa amalgama envuelta en una constante variación de la perspectiva. Por ejemplo, si bien empieza presentándose en scroll vertical escapando del inframundo, al llegar al mundo terrenal adoptaremos una vista horizontal clásica. No sólo es que tiene sentido y es insultantemente lógico, es que sobre todo sorprende que en tan pocas fases el juego tenga tantísima variedad, y más teniendo en cuenta que al llegar a una de las tres las mazmorras, volverá a dar una vuelta de tuerca al desarrollo y nos sumergirá en un laberinto donde debemos encontrar al monstruo de turno que custodia alguno de los tesoros sagrados. Por si fuera poco, aun queda una grata sorpresa en el desarrollo del ultimo mundo para que nos rindamos definitivamente al ingenio del Nintendo R&D1 para conseguir un desarrollo ejemplar. Me cuesta imaginar colofón mejor.
Como decía, no solo la forma de presentarnos el mundo es tan variada, sino que el propio sistema de juego es una mezcla de plataformas, disparos y ligeros toques de recolección de objetos para mejorar a Pit. Si bien podría parecer que se asemeja a la saga Metroid, Kid Icarus invierte mucho más en saltos y acción que la saga de Samus, esta última más orientada a la exploración. Estos escarceos con otros géneros podrían, como todo escarceo, acabar en catástrofe, pero la realidad es que dota al juego de una personalidad apabullante. Ese tipo de personalidad que hace que la gente siga esperando secuelas muchos años después.
Kid Icarus además te tiene enganchado porque tiene la dificultad justa para hacer que tropieces y te des cuenta de que es tu culpa por ser un maldito inútil, con lo que vuelves a intentarlo hasta que lo consigues, y entonces te sientes bien contigo, con Pit, con el juego e incluso con tu equipo de futbol, aunque le hayan eliminado de la Copa del Rey. Y eso siempre se agradece.
La pega, la gran pega, lo que hace que nos pongamos tristes, es que es muy corto. En dos días puedes devolver el capitalismo a Angel Land sin despeinarte, y pasar así a formar parte de los miles de fans que esperan otra secuela, porque Kid Icarus fue y es un juego único, la enésima consagración del equipo de Yokoi, una de las obras más características de la NES y un gustazo para los que, como yo, se aventuran ahora a descubrir sus encantos.
Por estos días...
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Comentarios (8)
[...] eltercero: “Kid Icarus“ [...]
Ganadores del concurso “¿Te gusta escribir?” · El Blog de Manu, el 07 Feb 08 at 8:10 amYo lo tengo en la Consola Virtual de la Wii y la verdad es que no lo recordaba tan . . . bueno malo no es pero desde luego no es ninguna maravilla, a decir verdad cada vez que retomo un juego de NES me llevo una pequeña desilusión, el Metroid tambien me dejó un poco aplastao, y yo al Metroid le heché más horas que a ningún otro juego de los que alquilé, de hecho fueron 4 alquileres (los cartuchitos costaban una pasta por aquella época), lo mismo con Megaman II el cual lo tenía en un pedestal.
Quizá una versión de 16bits del Kid Icarus le hubiera hecho seguir en la brecha y más viendo las excelentes continuaciones de Metroid, Zelda y como nó Mario, las versiones de SuperNintendo inmortalizaron cada saga con un juego memorable y quizá la aventura de Pitt hubiera quedado de lujo con mecánicas de juego tan elaboradas como las de sus compañeros Link ó Samus.
Pero ahí quedó la mitología y el único juego de este personaje . . . y si saliera algo ahora en 3D poco tendría que ver con aquel cartucho de NES o sí quien sabe, lo cierto es que sería un salto brutal y el juego de 8 bits no tenía una identidad gráfica lo bastante identificable si fuera trasladada al 3D como si tenian ya los juegos de 16bits Link to the past o SuperMetroid, los cuales en Ocarina y Prime si se vieron fielmente reflejados, sería un ejercio de abstracción muy valiente aunque no seré yo quien lo ponga en duda que Pitt ha quedao muy chulo en el Smash Bros de Wii.
@cubopop, creo que lo que te ha pasado es que te ha traicionado la nostalgia (esto le suele pasar a mucha gente, incluyéndome a mi).
Yo a día de hoy muchos de los juegos que considero juegazos en NES y SNES, no podría jugarlos de nuevo. Incluso el Kid Icarus que también se lo recomendé al amigo eltercero dudo que pudiera terminarlo. Y esto es debido a que en su época el juego nos dejó muy buenas vibraciones. Con el paso del tiempo esas vibraciones se convierte en “obsesión”. Y esta obsesión se convierte al rejugarlo 10 años después en desengaño.Seguramente ni era tan bueno como te imaginabas antes de rejugarlo y tan malo como lo ves ahora. =)
@Cubopop, es que revivir viejos y buenos momentos siempre decepciona un poco. Yo tenía al Mario Kart 64 en un pedestal, así que lo compré en la CV, pero la desilusión que me llevé no tiene nombre :/
Por otro lado, yo confío en que se puede hacer algo chulo con esta franquicia, aunque tendrían que reinventar muchas cosas nuevas, como bien dices tu. Es que saltarse 3 generaciones no es poca cosa xD
joder markattack, la misma hora xD lo hacemos aposta y no nos sale :P
Desde luego la nostalgia nos juega malas pasadas. Pero no todo han sido desilusiones, los juegos que me he bajado de snes me han vuelto a enganchar. Y es que hay formulas que todavía funcionan en 2D muy bien, donde este un buen plataformas bidimensional.
Ah, otro comentario sobre la añoranza videolúdica. ¿No os pasa que recordais las músicas de los juegos mucho mejores? El otro día busque en el Youtube videos del Ghost&goblins, sobretodo de las últimas fases y recordaba la música mucho mejor, lo mismo con la última fase del Gun Smoke qué música más cojonuda tenía el enfrentamiento final con los *spoilers*
3 hermanos
*fin spoilers* y sin embargo al volverlo a jugar (un verdadero sufrimiento de juego, dificil de narices) se queda uno chafao, sobretodo por la calidad del sonido, y es que más de un millar de veces salí de los recreativos con la musiquita en la cabeza.








