Una de esas cosas que sabes de su existencia pero desconoces que tengan un nombre propio (y encima tan característico):

El Efecto Stromtrooper es un cliché narrativo muy empleado en la ficción. Ocurre cuando los antagonistas a pesar de su obvia superioridad son irrealmente inefectivos en combates contra los protagonistas.

Lo introdujo el famoso crítico de cine Roger Ebert en 1980 y procede de tu-ya-sabes-qué-pelicula, donde los soldados imperiales, pese a su instrucción militar y contando con un armamento considerablemente superior, solo son capaces de acertar sus disparos contra personajes secundarios sin un misero diálogo, mostrándose seriamente inútiles para matar o siquiera herir a cualquier protagonista. Y lo que es peor: acaban humillados por unas bolas de pelo que llevan palos y piedras.


Como los nazis de Indiana Jones o los rusos del Goldeneye en el nivel fácil.

[via Wikipedia]