Tenía preparado un buen discurso. Uno realmente bueno, de hecho. Iba a exponer con claridad mis argumentos, destapando suavemente la caja llena de pruebas, tablas y gráficos que reforzasen mi idea para, al final, como un buen mago, soltar la bomba: Adventures of Lolo es el mejor juego que he jugado en NES desde que comencé el reto. Pero no he podido aguantarme, he tenido que dejarlo claro desde el principio. Ahora, habiéndome quitado el peso de encima, saquemos a relucir esos argumentos.


Insertar chiste sobre M&M’s

Adventures Of Lolo es, a grosso de modo, un conjunto de habitaciones-puzzle que superar. Sí, también tiene una historia de fondo, pero no iras superando cada habitación solo para que la bolita azul acabe abrazando a la bolita rosa. No, las pasarás porque después de un par de habitaciones estarás irremediablemente enganchado.

En cada habitación de 11×11 el objetivo es el mismo: recoge todos los corazones para que se abra un cofre, coge después su contenido y pasa por la puerta a la siguiente habitación. Bajo esa sencilla premisa HAL Laboratory crea algunos de los puzzles más elegantes y sencillos que he visto nunca. Esa clase de puzzles que consiguen mantenerte absorto y desquiciado durante media hora para que, cuando consigas superarlo, te des cuenta de lo fácil que era (y lo idiota que eres). Esa clase puzzles por la que tirarías la consola por la ventana para luego bajar a por ella y seguir intentándolo. Cocaina soldada en silicio (en mi caso es una ROM, pero ya me entendéis…).


Uno de los cincuenta.

Eso es todo. ¿Los prometidos argumentos? Esas cincuenta habitaciones son suficientes. Enciende tu NES, cómpralo para la Consola Virtual, bájate la ROM (¡hasta Firefox emula la NES!)… lo que quieras, pero es un juego que hay que probar.