Nació con una cruz que marcaría su existencia: ser el segundo jugador, el mero acompañante de un tal Mario, al que ya por aquel entonces querían promocionar en diferentes tipos de juegos después de triunfar en Donkey Kong como Jumpman (algo que al final se les ha ido de las manos, por cierto). Incluso su bautizo fue casual: si el dueño de una pizzeria cercana a las oficinas de Nintendo América no hubiera llamado su negocio “Mario & Luigi’s”, posiblemente hoy estaríamos llamando al personaje de otra manera. Eran, que duda cabe, otros tiempos.

No fue hasta el lanzamiento de Super Mario Bros 2 cuando Luigi dejó de compartir sprites con su hermano Mario y se le otorgó una imagen exclusiva para él: mas delgado y más alto que su hermano mayor, también con ciertas habilidades mejoradas respecto a este. Curiosamente, la primera vez que Luigi obtuvo el reconocimiento de una imagen propia fue en un juego que era una simple adaptación del Doki Doki Panic, una suerte de estratagema comercial de Nintendo. Es ciertamente simbólico que Luigi tomara la que es su imagen actual de un juego que ni siquiera fue un Super Mario Bros en todos los sentidos. De hecho en Super Mario Bros. 3 y Super Mario World volvió a ser un simple Mario de color verde (claro ejemplo de la importancia que tuvo Super Mario Bros. 2). A partir de Super Mario Kart Luigi, por fin, obtuvo la imagen oficial y diferenciada de Mario que se ha mantenido hasta hoy.

Por suerte las cosas han cambiado mucho para Luigi. De ser una mera comparsa sin imagen propia, poco a poco los desarrolladores han ido tallando una personalidad que hoy en día es, bajo mi punto de vista, mucho más divertida y compleja que el excesivamente plano Mario (por mucho cariño que le tenga al personaje). De hecho Nintendo ha utilizado últimamente la reconocida imagen de segundón de Luigi para enviar constantes guiños a los aficionados, especialmente en las entregas portátiles de Mario & Luigi, aumentando así además el carisma del personaje.

Pese a su dilatada y larga carrera, Luigi solo ha conseguido protagonizar dos juegos: un juego educativo llamado Mario is Missing y el minusvalorado Luigi’s Mansion. Este último fue especialmente significativo, pues al igual que Mario fue el estandarte en el catálogo inicial de Nintendo 64 con Super Mario 64, Luigi lo fue de Gamecube con este juego. Y es que, como ya he dicho, la suerte le ha cambiado mucho al hermano pequeño de Mario, y estoy seguro de que las cosas no harán sino mejorar para el eterno segundón ;)