En la reciente GDC ’09, los chicos de 1up tuvieron la oportunidad de entrevistar a Reggie Fils-Aime. El ahora presidente de Nintendo America suele dar siempre buenos titulares, pero en esta entrevista estaba especialmente motivado. Entre “vendemos consolas a patadas” y “ya hay suficientes juegos hardcore”, Reggie tuvo tiempo de promocionar el inminente Punch-Out!! de Wii de una forma espectacular. Os dejo con el extracto de la entrevista porque nada de lo que yo diga les hará justicia. He tratado de que la traducción sea lo más fiel posible, pero hay alguno tecnicismo que no sabía como trasladarlo al castellano.

¿Y que me dices del Punch-Out!!!?, ¿crees que será suficiente para saciar la sed hardcore?
Mira, quizá puede engañar por su marcada estética cartoon, pero el juego goza de una profundidad nunca vista en un juego de boxeo. Me he involucrado personalmente para conseguir reflejar el realismo que demanda el sector hardcore.

No sabía que fuera aficionado al boxeo.
De hecho [sonríe] fui boxeador profesional. Durante un buen tiempo aproveché esta envergadura que Dios me dió para reinar en el ring. Fuí medianamente conocido en el circuito como “Mickey” Reggie, porque decían que mis movimientos recordaban a los de Mickey Mouse en Steamboat Willie; al final una lesión de rodilla acabó con mi carrera. Ya sabes, es difícil hacer el full crouch si no puedes confiar en tu rodilla.

¿Esto va en serio?
Den un escenario a este toro donde pueda demostrar su bravura [guiña un ojo]. Cuando era Vicepresidente de marketing, los chicos de Contabilidad me regalaron un cuadro de tela que decía “vuela como Navy y pica como Link”; como homenaje a mi carrera, ya sabes. Aunque todavía no acabo de entender que tiene que ver la marina con volar.

Las reacciones no se han hecho esperar. Desde Kotaku están dispuestos a pagar un dineral a quien le proporcione carteles o fotos en los que aparezca Reggie en plan Little Mac, y en Joystiq aseguran haber encontrado a su ex-entrenador, por lo que quizá haya entrevista en breve. En Neogaf, como no, nos han dejado sus clásicos fotomontajes. Priceless: