Ninjatown

Si hay un género de videojuegos que es el máximo enemigo de la productividad, ese es el de los Tower Defense. Ya sabéis, oleadas de enemigos por un lado, tu colocando defensas frenéticamente por otro, consigues dinero para mejorarlas, “una más y lo dejo“, “¿como ha podido pasar la tarde tan rápido?”, etc. La sencillez de su planteamiento ha hecho que triunfen como juegos flash, y más de un trabajador ha perdido su puesto de trabajo por culpa de ellos.
Ninjatown es uno de esos (peligrosos) juegos, pero esta vez para NintendoDS, con lo que dejar las cosas para más tarde ya está a tu alcance en cualquier lugar.
Aquí tus defensas serán unos simpáticos Ninjas (ver imagen superior), y tus enemigos los despreciables discipulos del Sr. Demonio, un ente malvado que pretende hacerse con el secreto mejor guardado de los Ninjas: las galletitas con forma de shuriken. Sí, en serio.
El planteamiento es muy sencillo. Las pantallas tienen caminos, y a los lados de estos hay zonas donde construir cabañas Ninja. Los demonios irán de un lado a otro del camino, y si pasan cerca de la cabaña de un Ninja estos darán buena cuenta de ellos. Si los demonios llegan al final del camino, se nos reducirá la vida hasta eliminarnos.
Al principio apenas hay un tipo de ninja, un tipo de enemigo y un único camino donde liarse a golpes; como os podéis imaginar, acabamos utilizando muchos tipos de ninjas mientras una no menor variedad de enemigos pasa por un buen puñado de caminos simultaneamente, amen de bonificadores, poderes especiales y modificadores de edificios. Se lía gorda, vaya, pero con una curva de dificultad perfecta: desde lo más sencillo hasta que tengamos que reiniciar el nivel continuamente porque un demonio ha sobrepasado nuestras defensas (esas que creíamos infranqueables).
Como todo juego de estrategia que se precie, te lo pasas bien solo con estar al mando de la tropa. Construyes cuatro cabañas, subes un par de niveles y te crees el amo del mundo, como cuando mandabas a tu tropas de Pikmins a una muerte segura. Y como buen Tower Defense, más te vale no tener nada importante que hacer cuando te pongas a jugar.
Parte de la diversión es culpa del despiporre que se vive en el juego. Dialogos absurdos y surrealistas entre Ninjas, demonios ejecutivos hasta el culo de cafeina, un alcalde ninja obsesionado por organizar desfiles, el ninja consultor dando detalles técnicos antes de los combates… un auténtico cachondeo. Una historia que no tendría porque tener importancia (¿quien quiere historia en un Tower Defense?) y acaba siendo de lo mejorcito del título.
¿Lo malo? Que no se hayan dignado a crear un modo “Supervivencia” con un ranking online. Ninjatown solo tiene dos miseros modos de juego: Historia y Multijugador. Y fin. Caput. Se acabó. A otra cosa mariposa. Ese modo “Supervivencia” con oleadas infinitas de enemigos habría dado mucho, mucho juego. Una pena.
De todas formas es un imprescindible de NintendoDS, y más a los precios que se ven.
Por estos días...
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Comentarios (2)
La verdad es que es un vicio el juego, me cuesta muchísimo dejar de jugar!
Dios tendre que probarlo, espero que no me enganche tanto como el Desktop Tower Defense que me tire todo un finde dandole












