Querido Seth,

Te odio; y fue instantáneo, para qué negarlo. Tu origen de ser creado mediante la unión de técnicas de otros luchadores es una idea tan sobada que aburre. Además, ese diseño tan plano y genérico es la primera prueba de una alarmante falta de imaginación en tus diseñadores. Rufus es la segunda.

Pero eso podría pasarlo por alto, creeme. Lo que no puedo, ni podré, ignorar es lo sobrevitaminado que estás: tus agarres inverosímiles, tus llaves que quitan un cuarto de barra, etc… no eres ni más ni menos que el producto de unos programadores que no quisieron, o no supieron, hacer un luchador de una dificultad decente sin caer en trampas.

Disculpa si mis palabras son duras, pero gracias a tus sucias y constantes estratagemas he estado cerca de tirar el mando de la Xbox por la ventana por la frustración, y sabes tan bien como yo a qué precio están los periféricos oficiales de la consola. Con eso no se juega, Seth.

Sin más, espero que tu aportación al universo Street Fighter desaparezca con la que ha sido tu primera aparición. Con suerte, el proximo jefe final es alguien con un mínimo de carisma.

Un saludo.