Paysafecard
Cuenta la leyenda que hace muchos años unos ingenieros de Renfe visitaron mi pueblo para proponerles el paso de la vía del tren por la localidad, de forma que ésta contase con su propia estación. Su respuesta fue rotunda: un tren perturbaría enormemente la apacible vida de las mulas de la localidad, iros a otro pueblo y no me quites el alma con esa máquina de fotos. El resultado es que hoy el tren pasa por varios pueblos alrededor del mío, pero siempre muy lejos de aquí, donde por cierto hace mucho que ya no quedan mulas.
La decisión de los pueblerinos de aquel entonces nos hace señalarlos con el dedo y reirnos de ellos, pero el ser humano siempre ha tenido ese comprensible miedo a las nuevas tecnologías. Hace unas decadas era el tren, y ahora muchas personas temen que los mal llamados hackers les roben sus datos bancarios y un día se despierten sin dinero en la cuenta, sin cama debajo de ellos y desnudos en un puente.
Para gente como ésta se han creado las llamadas tarjetas prepago, que permiten comprar en Internet con la garantía de que, como mucho, sólo te quitarán el dinero de tu tarjeta prepago. Paysafecard es una de estas tarjetas, y a través de Zync me han enviado una de 10€ para que la pruebe en compras en Internet, a sabiendas de que soy un gastoso y algún uso sabré encontrarle.
La idea en sí es buena, pues hay mucha gente con este miedo (no yo, desde luego, aunque a veces me gustaría tenerlo), pero tiene ciertas desventajas importantes respecto a las tarjetas de crédito tradicionales. Los más sangrantes es que, por un lado, no todas las tiendas soportan este sistema de pago y, por otro lado, el prepago solo puede hacerse en cantidades fijas (10, 25, 50 ó 100€), con lo que si queremos comprarnos un juego de 14€, tendremos que pagar 6€ más que se quedarán en nuestra tarjeta hasta que algún día nos dé por comprarnos algo otra vez con paysafecard, con lo que acaba siendo la pescadilla que se muerde la cola. Vamos, no le veo mucha utilidad como sustituto total de la tarjeta de crédito.
Donde sí resulta útil el sistema es en la recarga de dinero para juegos online, casinos o casas de apuestas. Como normalmente añades cantidades fijas a estos servicios, puedes comprar una tarjeta paysafecard en alguna tienda física y luego usarla tranquílamente online. En este aspecto sí resulta muy útil, especialmente si queremos controlar el gasto.
De hecho, mis 10€ han ido a parar a una recién creada cuenta de bwin, donde he apostado fuerte por 7 partidos de balonmano masculino/femenino suecos. Si gano brindaré con unos cuantos “¡skol!” :)
Por estos días...
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