Pedro, natural de Madrid de 35 años de edad, se perdió la semana pasada la infancia entera de su hijo de 1 año mientras jugaba al Duke Nukem Forever. El joven madrileño apenas recuerda nada del suceso, y ahora asociaciones de padres cuestionan la custodia. “Lo dejé en la alfombra gateando con sus juguetes mientras yo jugaba, pero al rato él mismo, ya crecido, me estaba pidiendo dinero para ir al cine. ¡Si solo me habían matado dos veces!”, se lamenta Pedro mientras su mirada se pierda en la caja del popular juego.

La presión popular por parte de asociaciones de padres rodea ahora a este joven que tan solo “quería echar una partida rápida”. “He fracasado como padre”, admite Pedro, mientras sujeta una camiseta del Atlético de Madrid de su hijo, “pero no soy ningún monstruo”.

El muchacho reconoce que está estudiando la posibilidad de denunciar a Gearbox Software, desarrolladores del juego, por lo que él considera “terrorismo lúdico”. “He estado investigando y no soy el único caso”, afirma el joven, “el mes pasado un joven inglés reconoció desconocer que su hija fuera licenciada química en circunstancias muy similares”.

Gordon Smith, portavoz de la desarrolladora, salió ayer al paso en una multitudinaria rueda de prensa celebrada en Plano, Texas. Gordon “lamenta profundamente” la situación generada por los tiempos de carga del título, pero rechaza cualquier responsabilidad para con la familia. “Bastante hemos hecho”, concluyó Gordon.