Formato cuadrado

Por culpa de cucutrash llevo un tiempo procesando muchas de las fotos que hago en formato cuadrado, y la verdad es que quedan geniales. Quizá no sirva para todas las fotos, pero en algunas el resultado final mejora una barbaridad.

Es, desde luego, mucho mejor que el aburrido formato 4:3 de las cámaras compactas, y casi a la altura del precioso 3:2 que disparan las reflex. No es tan mágico (ni tan caro) como disparar con una Hasselblad, pero el resultado es similar (o eso me gusta pensar).

Pensabáis nadie le daba importancia a estas cosas, ¿no?

Incluso estoy pensando en hacer un libro cuando tenga las suficientes fotos. Cuadrado, claro :)




Análisis Trivial Pursuit

¿Quién no conoce el Trivial Pursuit? Sí, hombre, el culpable de frases como “es que te tocan las más fáciles”, “¡no, por Dios, Geografía no!” o, mi favorita, “no es válida porque te ha faltado el segundo apellido”. Sí, ese mismo juego de mesa capaz de despertar sonoros bostezos cuando alguien propone la partida pero que, minutos más tarde, es capaz de generar la más acalorada de las discusiones. Y es que, amigos míos, un quesito puede llegar a ser un tema muy serio.

Leer el resto del análisis en VicioJuegos.

PS: Siento la falta de posts de las ultimas semanas, pero ha sido un época con muchos jaleos. Veremos si la cosa mejora de cara al verano.

La caida de Nintendo con N64

En EDGE han escrito un par de artículos sobre la Nintendo de hace 13 años, cuando se encontraba en una posición privilegiada, Yamauchi dominaba con mano de hierro y en su imperio de fanboys nunca se ocultaba el sol. Cualquiera con un poco de edad recordará perfectamente los acontecimientos, pero nunca viene mal recordarlo y dejar caer alguna lagrimita de nostalgia en el camino.

En esa, su época más gloriosa, Nintendo inició una política a los Zidanes y Pavones para preparar el lanzamiento de la Nintendo 64. Esa política venía a decir que solo lo mejorcito de los estudios de fuera saldría en la consola y que del resto ya se encargaría Nintendo. Pensaron “¿quien quiere estanterías repletas de franquicias de mala calidad cuando pueden disfrutar Super Mario 64 hasta que salga un juego nuevo dentro de 3 meses?”.

Pero claro, si tenemos en cuenta que el “Dream Team” de estudios estaba formado por compañías como Acclaim, Midway, Virgin o Angel Studios, no era difícil pronosticar que practicamente Nintendo y Rare serían la únicas que sustentarían a la consola y a sus pacientes dueños.

Ironicamente, las consolas actuales de Nintendo son las que reciben más moralla. Es entrar en una tienda de videojuegos y hay que hacer una esfuerzo terrible para encontrar juegos que realmente merecen la pena. Es lo que hay: si dejas pasar a unos pocos te aseguras recibir calidad (o no, como ocurrió en la mayoría de las joyas del “Dream Team”), y si dejas pasar a todos montas el catálogo actual de la DS o la AppStore, por mostrar ejemplos gráficos.

En todo caso, y a pesar de la baja frecuencia en la salida de titulos y de la encorsetada variedad de su catálogo, lo cierto es que Nintendo 64 ha ido ganando un aura brillante con el paso de tiempo. Sus insuperables juegos multijugador —muchos de ellos con la frescura intacta a pesar de los años— y el irrepetible estado de forma de Nintendo y Rare de aquella época tienen la culpa. Un entierro de lujo para el cartucho en las consolas de sobremesa.

[via PhantomLeap]

Ninjatown

Si hay un género de videojuegos que es el máximo enemigo de la productividad, ese es el de los Tower Defense. Ya sabéis, oleadas de enemigos por un lado, tu colocando defensas frenéticamente por otro, consigues dinero para mejorarlas, “una más y lo dejo“, “¿como ha podido pasar la tarde tan rápido?”, etc. La sencillez de su planteamiento ha hecho que triunfen como juegos flash, y más de un trabajador ha perdido su puesto de trabajo por culpa de ellos.

Ninjatown es uno de esos (peligrosos) juegos, pero esta vez para NintendoDS, con lo que dejar las cosas para más tarde ya está a tu alcance en cualquier lugar.

Aquí tus defensas serán unos simpáticos Ninjas (ver imagen superior), y tus enemigos los despreciables discipulos del Sr. Demonio, un ente malvado que pretende hacerse con el secreto mejor guardado de los Ninjas: las galletitas con forma de shuriken. Sí, en serio.

El planteamiento es muy sencillo. Las pantallas tienen caminos, y a los lados de estos hay zonas donde construir cabañas Ninja. Los demonios irán de un lado a otro del camino, y si pasan cerca de la cabaña de un Ninja estos darán buena cuenta de ellos. Si los demonios llegan al final del camino, se nos reducirá la vida hasta eliminarnos.

Al principio apenas hay un tipo de ninja, un tipo de enemigo y un único camino donde liarse a golpes; como os podéis imaginar, acabamos utilizando muchos tipos de ninjas mientras una no menor variedad de enemigos pasa por un buen puñado de caminos simultaneamente, amen de bonificadores, poderes especiales y modificadores de edificios. Se lía gorda, vaya, pero con una curva de dificultad perfecta: desde lo más sencillo hasta que tengamos que reiniciar el nivel continuamente porque un demonio ha sobrepasado nuestras defensas (esas que creíamos infranqueables).

Como todo juego de estrategia que se precie, te lo pasas bien solo con estar al mando de la tropa. Construyes cuatro cabañas, subes un par de niveles y te crees el amo del mundo, como cuando mandabas a tu tropas de Pikmins a una muerte segura. Y como buen Tower Defense, más te vale no tener nada importante que hacer cuando te pongas a jugar.

Parte de la diversión es culpa del despiporre que se vive en el juego. Dialogos absurdos y surrealistas entre Ninjas, demonios ejecutivos hasta el culo de cafeina, un alcalde ninja obsesionado por organizar desfiles, el ninja consultor dando detalles técnicos antes de los combates… un auténtico cachondeo. Una historia que no tendría porque tener importancia (¿quien quiere historia en un Tower Defense?) y acaba siendo de lo mejorcito del título.

¿Lo malo? Que no se hayan dignado a crear un modo “Supervivencia” con un ranking online. Ninjatown solo tiene dos miseros modos de juego: Historia y Multijugador. Y fin. Caput. Se acabó. A otra cosa mariposa. Ese modo “Supervivencia” con oleadas infinitas de enemigos habría dado mucho, mucho juego. Una pena.

De todas formas es un imprescindible de NintendoDS, y más a los precios que se ven.

Cuando la ficción se incrusta en la realidad

Sabéis que no soy muy de poner videos, pero este me ha superado por completo.

Os surgiran varias dudas al ver el video; ¿por qué contratan a niñas de preescolar para la animación?, ¿lo saben los padres?, ¿lo del público son adultos?, ¿a cuento de que viene este video?. Las tres primeras preguntas también me inquietan a mí, pero puedo responder a la cuarta: es una recreación perfecta de un minijuego de Rhythm Tengoku Gold llevada, espontáneamente por el público, durante un concierto en Japón.

Al parecer esta canción es relativamente popular allí; no les culpo, yo estuve intoxicado con “¡kaaaaamone!” varias semanas después de terminar el juego. Ahora volveré a tararearla a todas horas.

[via TinyCartridge]

De la agresividad en los juegos

Me hace gracia cuando dicen que los juegos violentos llevan irremediablemente a comportamientos agresivos en los jugadores, porque es evidente que la persona que pronuncia tales palabras jamás en su vida ha jugado a uno de esos juegos. Sino, sabría de sobra que de acribillar personas y machacar cabezas uno acaba literalmente fundido de tanto secretar adrenalina. Déja a una persona jugar al Quake 3 un rato, y unos cuantos Impressive y Excellent más tarde será tan agresivo como un gatito.

No, los juegos que te llevan a un estado de Ira son los menos sospechosos a ojos del no aficionado. Ese de mecánica sencilla, jugabilidad adictiva, apariencia tranquila… esos son los peores. En esos juegos acumulas tensión, pero no siempre eres capaz de liberarla correctamente. ¿Ejemplos? La saga Pro Evolution Soccer genera ella sola más violencia que todos los shooter del mundo; los simuladores de conducción son unos revientamandos en potencia (como ahora descubren algunos señores con bata); el adorable Adventures Of Lolo es tan desquiciante como dialogar con un paranóico; etcétera, etcétera.

Mi último caso ha sido con el Big Bang Mini, que es sin duda un juego fantástico que recomiendo a todo el mundo, pero que no quita que me haya hecho querer tirar la consola por la ventana, entre otras cosas peores (no podía quitarme está imagen de la cabeza). Cualquiera diría que es un juego adorable con un apartado artístico exquisito, pero los juegos, como casi todo en esta vida, muchas veces engañan con su apariencia.

Así que señores demonizadores, infórmense, jueguen, disfruten y liberen adrenalina. Lo necesitan.

Lo que ha venido hoy con el correo

No me había enterado de que ya las estaban enviando, así que ha sido toda una sorpresa cuando he abierto el sobre sin mirar el remitente.

La calidad de la maquetación, del contenido y de los materiales es de profesional; además, pensaba que el llavero de la Courage badge que regalaban a las reservas sería de plástico cutre, pero es completamente metálico. Podrían venderlo perfectamente en la tienda como merchandising.

Además viene con una sobrecubierta como si fuera un (cachondísimo) manual para el ejercito Pork, y por el otro lado hace de poster con todos los enemigos más importantes del juego hechos en plastilina. Una pasada.

Incluso me han enviado una pegatina con el logo de los Starmen, y bien sabe Dios lo que me está tentando pegarla en el Macbook pese a mi negativa a hacer tales cosas.

Acabaré cayendo.

Reggie “Little Mac” Fils-Aime

En la reciente GDC ’09, los chicos de 1up tuvieron la oportunidad de entrevistar a Reggie Fils-Aime. El ahora presidente de Nintendo America suele dar siempre buenos titulares, pero en esta entrevista estaba especialmente motivado. Entre “vendemos consolas a patadas” y “ya hay suficientes juegos hardcore”, Reggie tuvo tiempo de promocionar el inminente Punch-Out!! de Wii de una forma espectacular. Os dejo con el extracto de la entrevista porque nada de lo que yo diga les hará justicia. He tratado de que la traducción sea lo más fiel posible, pero hay alguno tecnicismo que no sabía como trasladarlo al castellano.

¿Y que me dices del Punch-Out!!!?, ¿crees que será suficiente para saciar la sed hardcore?
Mira, quizá puede engañar por su marcada estética cartoon, pero el juego goza de una profundidad nunca vista en un juego de boxeo. Me he involucrado personalmente para conseguir reflejar el realismo que demanda el sector hardcore.

No sabía que fuera aficionado al boxeo.
De hecho [sonríe] fui boxeador profesional. Durante un buen tiempo aproveché esta envergadura que Dios me dió para reinar en el ring. Fuí medianamente conocido en el circuito como “Mickey” Reggie, porque decían que mis movimientos recordaban a los de Mickey Mouse en Steamboat Willie; al final una lesión de rodilla acabó con mi carrera. Ya sabes, es difícil hacer el full crouch si no puedes confiar en tu rodilla.

¿Esto va en serio?
Den un escenario a este toro donde pueda demostrar su bravura [guiña un ojo]. Cuando era Vicepresidente de marketing, los chicos de Contabilidad me regalaron un cuadro de tela que decía “vuela como Navy y pica como Link”; como homenaje a mi carrera, ya sabes. Aunque todavía no acabo de entender que tiene que ver la marina con volar.

Las reacciones no se han hecho esperar. Desde Kotaku están dispuestos a pagar un dineral a quien le proporcione carteles o fotos en los que aparezca Reggie en plan Little Mac, y en Joystiq aseguran haber encontrado a su ex-entrenador, por lo que quizá haya entrevista en breve. En Neogaf, como no, nos han dejado sus clásicos fotomontajes. Priceless:



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